- Interruptor Diferencial (ID)
El Interruptor Diferencial es uno de los elementos clave de la instalación y común en todas
las instalaciones, antiguas o modernas. A diferencia del IGA, este interruptor protege a las
personas (y no a la instalación), contra los “contactos directos” e “indirectos”. El contacto directo
se produce cuando se toca una parte de la instalación que está normalmente en tensión (por
ejemplo tocando la fase y el neutro). El contacto indirecto se produce cuando se toca una parte de
la instalación que no debería estar normalmente en tensión pero lo está debido a un fallo de
aislamiento (por ejemplo tocando la chapa de una lavadora que a su vez está en contacto con una
fase de su circuito interno).
Su funcionamiento se basa en la medición de la diferencia de intensidad que entra y sale
de la instalación, debido a algún contacto o fuga a tierra a causa de algún defecto o anomalía en
los circuitos o receptores de la instalación, interrumpiendo el suministro cuando esta diferencia es
superior a un valor prestablecido, conocido como sensibilidad. En viviendas, los ID deben tener
una sensibilidad de 30 mA.
imagen interruptor diferencial
Los interruptores diferenciales están provistos de un pulsador, que cuando se aprieta
provoca un desequilibrio de corriente de 30 mA, esto sirve para un control periódico de su eficacia.
Se recomienda pulsarlos una vez al mes.
- Pequeños interruptores automáticos (PIA)
Los PIAs son interruptores automáticos magneto-térmicos cuya función es proteger cada
uno de los circuitos individuales de la instalación interior de la vivienda frente a posibles fallos en
la instalación:
Sobrecargas: un exceso de consumo eléctrico en un circuito de la vivienda
puede provocar que la intensidad de corriente circulante supere la intensidad de
corriente máxima que soportan los conductores del circuito.
Cortocircuitos: sobreintensidades provocadas por contacto directo accidental
entre fase y neutro (debido al deterioro en los aislantes de los cables, presencia de agua,
etc.).
Los PIAs al igual que los IGAs contienen dos mecanismos de apertura del circuito:
Térmica: si existe una sobrecarga (exceso de corriente), esta hace que se caliente
una lámina metálica y al dilatarse abre el circuito.
Magnética: el interruptor contiene un electroimán que se activa cuando circula por
él una corriente alta (cortocircuito), retrayendo el núcleo del electroimán y abriendo
el circuito.
En el CGMP se instala un PIA en cada circuito individual de la vivienda. La intensidad capaz
de soportar depende de la sección de los conductores del circuito.
Existen PIAs de 10A, 15A, 20A,
25A o 40A (depende de la potencia máxima del circuito a proteger). Al sobrepasar la intensidad
de la PIA por el circuito (esto sucede por ejemplo en un cortocircuito), el PIA corta el suministro de
corriente en el circuito protegiéndolo. Al igual que el IGA los PIAs también disponen de un
accionamiento manual.
Un receptor eléctrico es un dispositivo capaz de transformar la energía eléctrica que recibe
en otra clase de energía (térmica, lumínica, mecánica, etc). Se pueden clasificar como:
a) Receptores luminosos: son aquellos que transforman la energía eléctrica en energía
luminosa (luz). Como ejemplo de receptores luminosos tenemos las bombillas de
incandescencia, que actualmente se están sustituyendo por otras de menor consumo
(bombillas LED y de bajo consumo).
b) Receptores térmicos: son dispositivos que transforman la energía eléctrica en energía
térmica (calor), para lo cual utilizan un circuito de elevada resistencia eléctrica. Ejemplos de
receptores térmicos son la calefacción, estufas, vitro-cerámicas, freidoras, secadoras, etc.
c) Receptores mecánicos: son máquinas que transforman la energía eléctrica en energía
mecánica, es decir, en movimiento. Como ejemplo de receptores mecánicos tenemos los
motores eléctricos de un taladro, un exprimidor, la lavadora, etc
CIRCUITOS INTERIORES
Los circuitos interiores de la vivienda comprenden todos los circuitos independientes que
parten del Cuadro General de Mando y Protección, y que alimentan los distintos receptores
instalados (puntos de luz y tomas de corriente).
Los circuitos interiores de la vivienda constan de dos conductores (fase y neutro), que
transportan una corriente alterna monofásica a baja tensión (230V), y a los que se añade el
conductor de tierra del edificio.
Conductor de fase: conductor activo que lleva la corriente desde el cuadro
eléctrico a los distintos puntos de luz y tomas de corriente de la instalación. El color de su
aislamiento puede ser marrón, negro o gris.
Conductor neutro: conductor de retorno que cierra el circuito, permitiendo el
regreso de la corriente desde los puntos de luz y tomas de corriente. El color de su
aislamiento es siempre azul.
Conductor de tierra: cuando el circuito funciona correctamente por este
conductor no circula corriente. Está conectado a la red de tierra del edificio, y sirve para
desalojar posibles fugas o derivaciones de corriente hacia los electrodos de tierra,
protegiendo así a los usuarios de un contacto eléctrico. Su aislamiento presenta un color
amarillo y verde.
imagen de un circuito interior
Todos los conductores mencionados son de cobre con un aislamiento de plástico, y recorren
la vivienda alojados en el interior tubos corrugados de PVC empotrados en la pared. A lo largo del
recorrido, la alimentación de cada receptor (puntos de luz y tomas de corriente) se realiza por derivación (es decir en paralelo) de los conductores principales del circuito correspondiente (C1,
C2…), mediante cajas de registro. Las cajas de registro (cajas de derivación) son cajas de plástico
donde se realizan conexiones y empalmes de los cables eléctricos. Para que el empalme se haga
correctamente, se utilizan regletas o clemas de conexión.
En la instalación interior encontramos dos tipos de circuitos eléctricos en función de su
uso:
a) Circuitos de alumbrado. Son los encargados de suministrar corriente a los puntos de luz.
Parten de un PIA y se ramifican a partir de una caja de derivación situada en cada estancia.
b) Circuitos de toma de corriente. Según la potencia de los aparatos que se va a conectar
existen diferentes tipos de circuitos:
i. Tomas de corriente (enchufes) ordinarias que permiten conectar distintos
electrodomésticos de bajo y mediano consumo tales como el frigorífico o el extractor
de humos.
ii. Tomas de corriente especiales con una potencia superior a 3 KW, como hornos y
cocinas.
iii. Tomas de corriente para suministro de electrodomésticos que utilizan agua, como
lavadora, lavavajillas o termos eléctricos.
Para obtener la carga de que dispone una instalación eléctrica, es necesario conocer la
potencia, en vatios, de todos los receptores que se van a instalar y conectar al mismo tiempo.
Dado que esto no se puede conocer a priori, el reglamento electrotécnico de baja tensión (REBT)
establece el grado de electrificación de las viviendas, que depende del grado de utilización que se
desee alcanzar.
En el actual reglamento se establecen dos grados, Electrificación básica y Electrificación
elevada, y en función de este grado de electrificación encontraremos diferentes configuraciones
de los circuitos interiores de la instalación
Es el establecido por el reglamento para viviendas con superficie menor de 160 m2
. La
instalación debe soportar una potencia mínima de 5.750 Watios, independientemente de la
potencia que contrate el cliente, y cubrir las posibles necesidades de utilización primarias sin
necesidad de obras posteriores.
En este caso el número mínimo de circuitos son cinco, protegidos cada uno por un PIA.
3.4.1 Electrificación Básica
Circuitos de la electrificación básica:
• C1 destinado a alimentar los puntos de iluminación.
• C2 destinado a tomas de corriente de uso general y frigorífico.
• C3 destinado a alimentar la cocina y horno.
• C4 destinado a alimentar la lavadora, lavavajillas y el termoeléctrico.
• C5 destinado a alimentar tomas de corriente de los cuartos de baño, así como
las bases auxiliares del cuarto de cocina.
Es el establecido por el nuevo reglamente cuando se da alguna de las siguientes
circunstancias:
Cuando la superficie de la vivienda sea mayor de 160 m2.
Cuando se prevea la instalación de aire acondicionado.
Cuando se prevea la instalación de calefacción eléctrica.
Cuando se prevea la instalación de secadora.
Cuando se prevea la instalación de más de 30 puntos de luz.
Cuando se prevea la instalación de más de 20 tomas de corriente.
Cuando se prevea la instalación de un sistema de automatización, de gestión
técnica de la energía y de seguridad.
Tanto para la electrificación básica como la elevada, se colocará, como mínimo un
interruptor diferencial por cada cinco circuitos instalados. La instalación debe soportar una
potencia mínima de 9.200 Watios, independientemente de la potencia que contrate el cliente.
En este enlace veremos un video explicativo de Electrificación Elevada.
- Circuitos de la electrificación elevada:
Además de los circuitos de la electrificación básica se instalarán los siguientes:
C6 circuito adicional del tipo C1, por cada 30 puntos de luz.
C7 circuito adicional del tipo C2, por cada 20 tomas de corriente de uso general o si la
superficie útil de la vivienda es mayor de 160 m2.
C8 circuito de distribución interna, destinado a la instalación de calefacción eléctrica,
cuando existe previsión de ésta.
C9 circuito de distribución interna, destinado a la instalación de aire acondicionado,
cuando existe previsión de éste.
C10 circuito de distribución interna, destinado a la instalación de una secadora
independiente.
C11 circuito de distribución interna, destinado a la alimentación del sistema de
automatización, de gestión técnica de la energía y de seguridad, cuando exista previsión
de ésta.
La cocina es una de las zonas con mayor grado de equipamiento eléctrico. Hasta ella llegan
las líneas de iluminación (C1), tomas de corriente (C2) para extractor y frigorífico, tomas de
corriente (C3) para el horno y cocina, tomas de corriente (C4) para la lavadora, lavavajillas y termo,
tomas de corriente (C5) situadas encima del plano de trabajo y para el microondas, toma de
calefacción (C8) y toma de corriente (C10) para la secadora, hasta siete líneas distintas.
El REBT impone restricciones respecto de la colocación de las tomas auxiliares de
corriente: por ejemplo, han de separarse al menos 50 cm del fregadero y de la placa de la
cocina. Además, las tomas para usos generales deben instalarse a los 110 cm. como se hace
con los interruptores.
El baño de la vivienda es también un punto crítico de la instalación, ya que la humedad y el
agua hacen aumentar el peligro de accidentes eléctricos. La REBT, dependiendo del equipamiento
del baño, define unos volúmenes fuera de los cuales deben instalarse los puntos de consumo. En
general estos deben instalarse a una distancia entre 0,6 m a 1,2 m desde los puntos de salida de
agua (grifos, duchas…).
NOTA: los volúmenes son definidos con tres valores: distancia desde el suelo, distancia al
techo y distancia desde el punto de suministro de agua.
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